En el V seminario de formación de profesores de español organizado por el CEH Sarajevo

Los chicos del Centro de Estudios Hispánicos de Sarajevo llevan ya varios años montando unas jornadas de formación para profesores de ELE. El último se ha celebrado este fin de semana. Han sido un par de días intensos, porque participar en estas jornadas significa ir a las sesiones que componen el programa, pero también supone conocer a un montón de gente, intercambiar ideas, charlar, tomarse unas cervecitas, comer, pasear por la ciudad, discutir… Siempre he pensado que en este tipo de encuentros tan importante es el programa oficial como el off.

Ha sido una experiencia curiosa por la heterogeneidad de los participantes: profesores de ELE de diversos ámbitos, nativos y no nativos, y que ejercemos en países distintos: Bosnia-Herzegovina, pero también Croacia, Albania ¡y hasta Canadá!; profesores de otras lenguas; hispanohablantes de otros ámbitos que están por aquí a los que les interesa el tema; algunos estudiantes universitarios atraídos por la didáctica de las lenguas extranjeras; estudiantes de español de niveles avanzados que tal vez piensan “nunca se sabe… ¿y si llega un día en el que me dedico a dar clases de ELE?” y que además así aprovechaban para conocer a otros hispanohablantes de la región.

Una de las asistentes me comentó que le había gustado especialmente porque todo le había parecido muy prático y “llevable” a la clase. Y es verdad, todos los ponentes partíamos de nuestras experiencias en el aula y comentábamos los aciertos y los obstáculos de nuestra propuestas, escuchábamos cómo mejorarlas, añadíamos las sugerencias de los otros…

Yo estuve hablando de un asunto que me interesa desde hace tiempo y que he comentado por aquí en otras ocasiones: cómo trabajamos la expresión escrita en el aula. En el fondo lo que me pregunto es cómo hacer que el aprendizaje de lenguas sea verdaderamente significativo para el alumno. Me monté un prezi para ilustrar y provocar la reflexión sobre el tema, imperfecto e incompleto, sobre todo sin todo lo que se contó y discutió durante el taller, que os dejo aquí.

Como siempre en estas jornadas de presentación nos extendemos mucho en explicar nuestros puntos de partida y nuestro marco teórico y como calculamos (yo por lo menos) muy mal el tiempo, la parte interesante, la de trabajar entre todos, la de escuchar lo que los demás opinan o entienden, la de intercambiar ideas, siempre se queda corta. Menos mal que siempre se sigue charlando con los más interesados, picando algo, fumando entre sesiones (yo ya no!) o vaso o botella en mano!

En twitter hay algunas impresiones de la sesión del sábado que hicieron algunos compañeros y desde la propia cuenta del @CEHsarajevo en directo usando estas etiquetas  . (El domingo no había wifi).

La más lenta y el más listo

(Escribo esto justo al salir de la clase. Son sólo impresiones pero las dejo aquí por si sirven para pensar otras cosas)

Hoy había sólo dos alumnos. Se había corrido la voz de que una profesora no iba a venir y la mayoría de estudiantes han aprovechado para disfrutar del buen tiempo. Creo que yo habría hecho lo mismo en su lugar.

Pero en el aula, al llegar, había una persona, una chica que no suele venir mucho a clase (seguramente por eso no se había enterado de que sus compañeros estaban haciendo pellas). Es bastante lenta, le cuesta mucho seguir el ritmo de la clase y se queja de que el español se le mezcla continuamente con el italiano, su primera lengua extranjera. Me ha dicho que me entiende muy bien pero que no se ve capaz de hablar.

Mientras charlábamos ha llegado otro despistado. Es, con diferencia, el que más español sabe de ese grupo. Lleva más tiempo estudiando español, incluso antes de empezar la universidad, así que se aburre un poco y no suele aparecer mucho por la facultad.

Lo normal es que al ser sólo dos les hubiese dejado ir. Pero nos hemos quedado y hemos estado hablando de sus dificultades; hemos buscado algunas soluciones para que estudiar dos lenguas tan parecidas sea una ventaja y no un obstáculo. Y hemos estado trabajando los tres con el material que tienen que preparar para el examen parcial de la semana que viene: básicamente p. perfecto y p. indefinido, con sus irregulares y su contraste.

Me ha encantado ver cómo “el más listo” se daba cuenta de que no lo sabe todo y de cómo “la más lenta” sonreía al ver qué, con un poco de esfuerzo, sí sabía contestar y hacer frases.

También me ha gustado mucho ver cómo se ayudaban entre sí.
Si tuviéramos tiempo en clase para atender a todos según sus ritmos…! Si encontráramos la forma de evaluar a cada uno según sus progresos, sus obstáculos, sus riesgos…! Si pudiéramos hacer que, como hoy, en la clase los estudiantes participasen así y se ayudasen y enseñasen unos a otros…!

Las palabras que faltan II

(En las palabras que faltan I ya hablaba un poco de todo esto hace un tiempo)

Cuando empiezas a aprender una lengua, al principio todo gira en torno a uno, a lo que uno puede decir sobre sí mismo o sobre lo que le rodea de forma inmediata. Por eso hay veces que con las palabras que vienen en los manuales no es suficiente.

El otro día en clase estuvimos haciendo un mapa de vocabulario sobre la ciudad. Quedó una pizarra tan estupenda que le hicimos una foto para no perderla. Y es que en un mapa así no sólo pones las palabras que ya conoces sino que puedes organizar las que sabes y además piensas en las que no sabes y te haría falta conocer.

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Hoy hemos estado completando ese mapa con las palabras que los estudiantes necesitaban para describir su calle o su barrio. En una ciudad como Sarajevo, aparte de “lo normal” que hay en “todas las ciudades”, hay tranvía y trolebús, escaleras y cuestas- muchas cuestas-, mezquitas, iglesias y sinagogas, y cementerios.

La semana que viene vamos a empezar a escribir pequeños textos, pero no les voy a pedir que describan su habitación o su casa. Para que usen el vocabulario que saben de forma significativa vamos a escribir para la web, para dar contenido en español a una página de viajes en la que no hay nada sobre Sarajevo. (Se lo sugerí una vez a mis alumnos albaneses y les gustó tanto la idea que algunos lo hicieron sin que se lo pidiera). A ver qué sale esta vez.

Yo, por mi parte, ando aprendiendo (ya sin red) también las palabras que me hacen falta. Y he aprendido las cosas de la casa (porque necesitaba una), y las de los restaurantes y los bares (porque tengo que comer y beber)- he aprendido a llamar a la pita de patatas “krompirusa” y a la de espinacas “zeljanica”, y he aprendido que un croasant con chocolate es “kroasan sa cokoladom” y con queso “sa sirom”. o sea que la preposición “sa” va con instrumental, que termina en “-om”.

También he aprendido palabras como “lopovi” (ladrones), porque se lo oigo gritar todos los días a los que salen a la calle a manifiestarse desde hace casi ya un mes. Y he aprendido que uno de los verbos más productivos es “raditi”. Porque la gente, además de saludarse diciendo “Sta ima?” (qué hay?) también se dice “Sta radis?” (qué haces?). Porque el tranvía  o el ascensor “radi” o “ne radi” (funciona o no) . Porque uno de los bares que más nos gusta a veces “ne radi” (no abre). Y porque una vez al mes tengo “radna subota”  (sábado laborable).

Y ya no pasa nada en #Sarajevo

No hay incendios, no hay muertos, no hay noticia. Y sin embargo…

Lo dice tan bien Miguel Rodríguez Andreu en su último artículo en la Revista Balcanes que le copio un parrafito:

Si escriben sobre los Balcanes fíense de sus sentidos y un poco menos de sus instintos, que, por lo general, nos traicionan vilmente, pero, por favor, a título personal, no digan que los Balcanes son un “crisol de culturas”, porque la periferia de París lo es más; no digan que la Primera Guerra Mundial la provocó Gavrilo Princip, porque entonces cada uno de nosotros podríamos empezar otra; no digan que Yugoslavia era un país artificial, porque lo son todos; no digan que los balcánicos son violentos si antes no salieron de fiesta después de una happy hour anglosajona.

Muchos medios que hace unos días daban cuenta de cómo ardía el edificio de la Presidencia del Cantón de Sarajevo y la ciudad se llenaba de humo y de “caos” alarmaron al público agitando fantasmas, “como si los Balcanes significaran rebuscar en las basuras del noticiero de sucesos para escandalizar al lector” (frase de nuevo robada vilmente, por lo expresiva, del artículo que cito arriba). Contaba el otro día una amiga que había hablado con su abuela por skype y que esta le decía: “Ya no pasa nada, ¿no, hija? Como ya no sale en la tele…”

Pero pasa, y mucho. Pasa que desde ya 11 días los sarajevitas salen a protestar a mediodía y que pese a que parecía que la cosa iba a desinflarse no ha sido así. Pasa que en la primera asamblea ciudadana que se convocó había tanta gente que no se cabía. Y que en la segunda asamblea celebrada hubo – dicen- casi mil personas. Y se concretaron cosas. Y pasa que se siguen reuniendo y se van a organizar en grupos para tratar los distintos temas que les preocupan. Pasa que en Tuzla, la ciudad donde empezó todo, ha dimitido el gobierno y la asamblea ciudadana (aquí se puede ver la segunda que se celebró con subtítulos en inglés) se está ocupando de todo estupendamente. Y pasa que esto de que una población hastiada, sumida en una crisis política y económica, adormecida y con cierta tendencia al pesimismo salga a la calle a quejarse con tanta convicción no sucedía en estas tierras desde hace mucho. Y esa es la noticia, señores, esa es la primavera bosnia que no echa humo y que no ya no sale en los medios porque “ya no pasa ná”.

http://www.youtube.com/watch?v=N70Xou0X5xo

En el video, una chica, Sumeja, que además es la autora de un recomendable artículo y unas fotos estupendas publicadas en la revista Kosovo 2.0, explica  su entusiasmo por lo que está pasando en el país.

La tecnología educativa del futuro pasado

Rebuscando materiales para un curso que estoy preparando he dado con un post donde hacen un repaso por algunas herramientas que, teóricamente, iban a revolucionar la educación del futuro, aparecidas en el recomendable blog Paleofuture.

Every generation has its shiny new technology that’s supposed to change education forever. In the 1920s it was radio books. In the 1930s it was television lectures. Here in the second decade of the 21st century, it seems the Massive Online Open Course (MOOC) is the education tech of tomorrow. (…) We take a look back at 15 technologies that were supposed to radically change the way that people are educated around the world. Some innovations were mostly hype. Others had an undeniably meaningful impact.

Unas eran imaginadas, otras reales: Libros “electrificados” (imaginados por un pintor francés en la primera década del s. XX); cine para “dejar de aprender la historia leyendo sino viendo” o radio-libros (años 20); cursos on line avant la lettre (años 30); clases en discos de vinilo (años 40); la clase personalizada “push-bottom“, donde cada alumno tendría su propio dispositivo electrónico (1958); el  profesor-robot…

Algunas de estas innovaciones eran pura especulación y hasta “postureo”, otras, inventos con un verdadero impacto en la educación. Pero viendo las ilustraciones me llama la atención cómo en esa educacion del futuro imaginado la tecnología domina las aulas. No está muy lejos de lo que veo hoy: las herramientas protagonizando la innoveision en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y cursos, cursos de formación para que los profesores, pobrecicos, aprendan a usar esas herramientas…

Sin una (r)evolución metodológica no me parece ningún avance haber pasado de esto:

maxresdefaultA esto:

Provincias de España  1    Mapa Flash interactivo

mapa flash interactivo

Al menos el mapa de la primera imagen lo teníamos que construir nosotros mismos.

Noticias desde #Sarajevo

(Este texto lo empecé a escribí ayer para un periódico español, querían una visión “sobre el terreno” para contraponer a tanta noticia de agencia sobre lo que está pasando en Bosnia estos días. Me dijeron que seguiríamos en contacto si pasaba “algo”. Pero como ya nadie quema nada en las calles de Sarajevo y la protesta se hace pacíficamente no es noticia. Así que, con algunos añadidos, aquí lo suelto y lo iré actualizando a medida que me entere de más cosas)

“Lo de primavera bosnia”… será primavera por las temperaturas. Es un invierno raro este en el que apenas ha nevado.

Me da bastante pena que muchos artículos que leo estén llenos de clichés (Bosnia=guerra) y frases sensacionalistas como “30 años después de la inauguración de JJOO de invierno, en Sarajevo se ven imágenes de violencia como estas…”. Da la sensación de que la inmediatez de la noticia dé autorización a todo el mundo para hablar sin saber. Yo la primera. No tengo ni idea de lo que pasa. Sólo llevo unos meses en la ciudad y no hablo todavía la lengua, de modo que mucho de lo que pueda contar es lo que he visto en la calle, lo que me han contado aquí los amigos y lo que he ido leyendo y viendo por internet y los medios de comunicación.

La cosa empezó en la ciudad de Tuzla y se ha ido extendido por el país debido a la violenta respuesta policial. A las reivindicaciones de los trabajadores de Tuzla se le ha sumado por una parte el descontento de un país donde la gente se siente frustrada e impotente ante el inmovilismo y la falta de responsabilidad de sus gobernantes y por otra, por la terrible situación económica que atraviesa el país.

En Sarajevo ya hubo protestas el jueves y se quemaron incluso algunos contenedores, pero no había mucha gente y sí bastante policía, ni siquiera trascendió a los medios. El viernes hubo manifestaciones de apoyo a los trabajadores de Tuzla en Sarajevo y otras ciudades (Zenica, Mostar y Banja Luka), de modo que la reacción inicial de muchos fue de emoción y hasta alegría al ver que todo el país, sin importar la religión o la pertenencia a uno u otro grupo, empezaba a reaccionar. Algo similar sucedió en junio con la llamada “bebolucjie”, cuando, conmovidos e indignados por el fallecimiento de Berina Hamidovic, una niña de tres meses que no pudo ser tratada a tiempo por la inmovilidad del gobierno, los bosnios salieron a manifestarse y a pedir cuentas a sus políticos.

La manifestación de Sarajevo reunió a  varios centenares de personas en la zona de Skenderija, frente al edificio del gobierno cantonal (no el palacio presidencial, como dicen los medios, ¿qué palacio?). Yo pasé por allí a eso de las 13.30 y había unas doscientas personas y muchos curiosos. Justo frente al edificio, al lado del puente que cruza el Milijacka, hay una parada de tranvíaque estaba llena de gente, era más o menos la hora de salida de las escuelas e institutos de la zona. Estuvimos un rato parados observando entre la multitud hasta que vimos cómo volaban adoquines y se producían algunas cargas policiales y la gente corría. Mi impresión es que había muchos chavales descontrolados en una atmósfera como de salida del estadio después del partido.  Nos fuimos a nuestros quehaceres y al volver a casa notamos el olor a quemado.

foto de mi compañera @VRuizT

Luego supimos que los manifestantes más osados habían hecho frente a una policía poco decidida a intervenir, consiguieron entrar en el edificio y prendieron fuego en el interior. Los bomberos no lo tuvieron fácil para acercarse al lugar porque las calles estaban cortadas, y el humo alarmó a la ciudad. La gente comentaba que ver así Sarajevo les recordaba a escenas vividas en los primeros días de la guerra.

Con la ciudad conmocionada, a la vez que caía la tarde, las calles se iban vaciando. A las 19.30 todo estaba tranquilo, aunque el incendio seguía activo y el humo se seguía viendo y oliendo. En casa, por la tarde, estuvimos pendientes de la tele, de los periódicos en internet y de las redes sociales, y hablando con los amigos de Sarajevo, asegurándonos de que todo el mundo estaba bien y tranquilizando a los familiares y amigos, alarmados por el sensacionalismo de los titulares que empezaban a circular por los medios fuera del país. En las redes sociales muchos lamentaban la deriva violenta de la manifestación.

Por la noche salimos a dar una vuelta y la ciudad estaba desierta, nos tomamos una cerveza en un bar casi vacío y volvimos a casa pensando en qué nos traería la mañana siguiente.  Las imágenes del día después han sido tristes: un coche quemado volcado en el río; quioscos y paradas de tranvía destrozados. Los periódicos hablaban de la calma tras los disturbios, de la condena de la violencia…

Pero empieza a haber consecuencias: En Tuzla ha dimitido el gobierno regional y se han hecho oír las demandas de los manifestantes, y lo mismo sucede en otras ciudades del país. Hasta en Sarajevo ha dimitido el primer ministro del Cantón, Suad Zeljkovic.

Muchos curiosos se han acercado a ver los edificios que ardieron ayer. Ha habido una iniciativa ciudadana para limpiar, recoger y arreglar los destrozos de la víspera.

La Basçarsija, el centro viejo de la ciudad hoy tenía e aspecto de un sábado normal. Me ha dado la sensación de que la gente necesitaba salir de casa y encontrarse para comentar lo sucedido con calma.

Leo en internet que la gente se está reuniendo de nuevo frente a los edificios institucionales de ayer. Piden la dimisión del gobierno y la puesta en libertad de los detenidos del día anterior (muchos, menores de edad). Quieren una protesta pacífica y dicen que harán frente a los “hoolingans” que reventaron ayer la manifestación. A ver en qué queda todo esto.

……..

Hasta ahí llegaba el texto que escribí ayer. Hoy, a las 12 la gente volverá a reunirse pacificamente en las calles de Sarajevo y han anunciado que mañana está prevista una manifestación de apoyo en Belgrado. Ya he leído yo por ahí que lo de la “primavera bosnia” podría convertirse en “primavera balcánica”. En Kosovo los universitarios llevan varios días protestando. Y Bulgaria desde el año pasado no ha parado de salir a la calle…

……..

En las redes sociales hay mucho movimiento, la gente manda sus mensajes y sus fotos, por ejemplo, a esta página, 50.000 ljudi na ulice za bolje sutra (50000 personas en la calle para un mejor mañana)

Algunos artículos que me han gustado:

Micro-actividades ELE (III): lugares abandonados y parecidos razonables

Las imágenes son siempre un material de partida estupendo para trabajar en el aula de ELE. Y a diario, por distintos cauces, nos llegan imágenes que podemos llevar al aula fácilmente, como estas dos series de fotografías que he visto esta semana en la red:

Viendo estas fotos no he podido evitar pensar que podrían servir para que los estudiantes escribieran distintas historias, por ejemplo lo que hicieron sus habitantes (o los que trabajaban ahí, ya que hay varias fábricas, minas y parques temáticos) el último día, o las hipótesis de por qué estos lugares fueron abandonados.

También a partir de estas fotos M y yo estuvimos pensando el otro día una actividad de expresión oral para A1, para cuando se trabaja el vocabulario de la descripción física y las partes del cuerpo, las estructuras comparativas… “¿Se parecen o no se parecen?” Si el profesor aprovecha y lleva unas fotos de él y sus hermanos (si los tiene), mejor.