Deshaciendo maletas

Con septiembre llega siempre el nuevo año (no en enero, como marca el calendario) y esa “odiosa” vuelta al cole. Por delante, los exámenes de septiembre, ver qué asignaturas nuevas y horarios nos deparan los encajes de bolillos del departamento en la facultad de lenguas extranjeras de Tirana, darle cuerpo y contenido a una nueva asociación cultural (de la que ya hablaré más adelante).

Además, la fantástica noticia de la publicación del libro El español en la maleta, recopilación de relatos escritos por profesores de español por el mundo. Sobre la génesis del libro y sus vicisitudes, podéis echarle un vistazo a los blogs de algunos compañeros: palabras tendidas al viento, la ciudad de los caminantes, vida de profesor. Esquema Ediciones se arriesga con esta aventura que nació en internet y salta al papel en su primera publicación. A partir del 14 de septiembre. Qué ganas de tenerlo en las manos.

Anuncios

Desencanto 2.0

Yo empecé con esto de los blogs y la manoseada etiqueta 2.0 hace ya unos años, creo que por el 2006 (mi primera entrada en mi primer blog, mi primer wiki, mi primer video en youtube…). Cacharreé y trasteé. Me abrí un bloglines (ahora reader) y un delicious (por cuánto tiempo más?), me apunté a redes de profesores, participé en foros, tuve hasta un blog sobre educación y tecnología, escribí artículos en un periódico, y dejaba comentarios y a veces incluso los recibía yo! Twitter, facebook…Todo era fascinante. Estaba fa fa fa fa fascinada. Y no he es que haya dejado de estarlo. Pero creo que he perdido algo de ilusión. La ilusión de poder explotar sus posibilidades en el aula, la ilusión por el potencial de cambio en la metodología, en la manera de enseñar y de aprender que se atisbaba. Me explico.

Acabamos de hacer un minicurso en la facultad con estudiantes y profesores sobre TIC y enseñanza/aprendizaje de ELE. 35 personas. Casi todas con un mínimo de alfabetización digital, es decir, con su cuenta de correo, ciertas habilidades con los buscadores (debería decir sólo “google”) y facebook, cómo no, el rey de las aplicaciones. Los ponentes se dejan los cuernos tratando de contagiar el entusiasmo y la fascinación por el mundo digital, explicando cómo hacer un uso creativo, crítico, constructivo de las mil y una herramientas a nuestra disposición, cómo se han multiplicado las formas y los canales a través de los que aprender, comunicarse… Y parece que algo de ese entusiasmo se pega. Y están todos muy contentos. Y parece que será una semilla que dará fruto! Pero el wiki que montaron para que “entre todos” elaborásemos los apuntes del curso pronto será como un pueblo abandonado del Oeste, de esos por cuyas calles sólo pasan balas de malas hierbas. Igual que muchos blogs de aula o de profesor, igual que muchos otros wikis, paridos por cesárea en cursos de formación.

Yo lo miro todo con cierto escepticismo. A una le ha tocado hacer un curso de creación de blogs para profesores y ha visto cómo los blogs que se crearon se quedaron flotando en la cibernada tras un par de post “obligados”. Y ha montado otro blog, y  un grupo de facebook, por eso de que si Mahoma no va a la montaña… pero no hay tu tía. Podría pensar que es que faltan medios, tiempo… Pero es que, sinceramente, creo que la enseñanza formal (y eso significa que haya programas, y control de asistencia (y control, a secas), y obligatoriedad, y  exámenes…) y el aprendizaje con el que yo sueño están condenados a no llevarse bien. Que llenar los centros de ordenadores y wifi (donde los haya!) no basta. Que a manejarse por la cara lúdica de internet aprendemos todos y solos, y no hacen falta cursillos (acaso nos han tenido que enseñar a usar facebook? o a plantar lechugas en la granja virtual? o a etiquetar fotos borrosas de los amigos con sus peores caretos? o a ver videos de youtube? o a bajarnos pelis del seriesyonkis?).  Y que a la otra cara, la revolucionaria,  esa que me parecía fascinante y que cambiaría el panorama de la educación, sólo llegarán algunos. Algunos: los mismos (pocos) profesores y estudiantes que ya son curiosos, que preguntan, que investigan, que son críticos y creativos analógicamente. Y esos sabrán sacarle juego y jugo a todo esto de la pedagogía 2.0, del conectivismo, de las inteligencias compartidas, de la comunicación y las relaciones horizontales… Y además su actividad se desarrollará en los márgenes (en la periferia del sistema), no contará para la nota final, no dará puntos (ni falta que hace!). Será por placer, o no será.

A pesar de mi desencanto, sigo dándole caña. Algo de ruido haremos.

A alguien le debe de interesar…

Hace ya bastante que no echaba un vistazo al wiki en el que estuve trabajando para mi memoria de master. Hoy me ha llegado un mensaje con la respuesta a un formulario que dejé para los visitantes:

Has echado un vistazo al taller y sus materiales y en general te parece: muy utiles
¿Qué fase del taller te resulta más atractiva? todas
Lo que más te ha gustado
Lo que menos…
Echas en falta…
Eres profesor de: Español como lengua extranjera
En España/Hispanoamérica: En el extranjero
Si tu respuesta es sí, crees que este taller sería positivo para…:
¿Pondrías en práctica una experiencia similar en tu centro?: Sí


El trabajo en el wiki fue bastante solitario, fue mi primer wiki (lo veo ahora y, en cuanto al diseño y a su caótico crecimiento, me da bastante horror, necesita un jardinero que convierta un matorral informe en un bonito arbusto decorativo) y lo abrí para trastear con la herramienta. No estaba pensado para ser un trabajo colectivo sino para centralizar los materiales en la red, pero me sirvió para que me llegaran las críticas constructivas de una profesora de una universidad gallega, nueva bibliografía que no conocía y colaboración (alguna anónima) para traducir un cuento a varias lenguas.
Al final colgué el texto definitivo por si alguien le servía. Hoy ese “alguien” se ha molestado hasta en contestar a un formulario (bastante tonto, por cierto, probablemente estaría probando la aplicación y puse unas preguntas que no sirven más que para darme una palmadita en la espalda). Mola.

Oyendo Flor de Pasión desde mi salón

Estoy terminando de escribir una cosa. M está viendo la tele y me pongo los cascos y pincho para escuchar Radio 3. No sé ni qué hora es. De repente, al finalizar la canción, oigo una respiración familiar y antes de que el locutor hable digo “Flor de Pasión”. He debido gritar porque M ha levantado la vista y me ha dicho “¿qué?”. ¿Cómo que qué? Es Flor de Pasión, es Juan de Pablos…

Hace años lo escuchaba casi todas las noches, yo en mi litera de abajo, mi hermana en la de arriba, “a los controles”. La de música que descubrimos y la de cintas que grabamos con música del programa…

Y recuerdo también la impresión que tuvimos al ver al Juan de Pablos de cuerpo entero, en la tele o en el Siroco, ya no me acuerdo. Cómo fantaseamos con las voces de la radio y qué poco concuerdan con sus dueños.

Ahora está sonando algo estilo Memphis. Y uno de sus Hmmm tras la canción.

Besos desde Albania, Juan de Pablos, no creo que haya nadie más en este país escuchándote.