Desencanto 2.0

Yo empecé con esto de los blogs y la manoseada etiqueta 2.0 hace ya unos años, creo que por el 2006 (mi primera entrada en mi primer blog, mi primer wiki, mi primer video en youtube…). Cacharreé y trasteé. Me abrí un bloglines (ahora reader) y un delicious (por cuánto tiempo más?), me apunté a redes de profesores, participé en foros, tuve hasta un blog sobre educación y tecnología, escribí artículos en un periódico, y dejaba comentarios y a veces incluso los recibía yo! Twitter, facebook…Todo era fascinante. Estaba fa fa fa fa fascinada. Y no he es que haya dejado de estarlo. Pero creo que he perdido algo de ilusión. La ilusión de poder explotar sus posibilidades en el aula, la ilusión por el potencial de cambio en la metodología, en la manera de enseñar y de aprender que se atisbaba. Me explico.

Acabamos de hacer un minicurso en la facultad con estudiantes y profesores sobre TIC y enseñanza/aprendizaje de ELE. 35 personas. Casi todas con un mínimo de alfabetización digital, es decir, con su cuenta de correo, ciertas habilidades con los buscadores (debería decir sólo “google”) y facebook, cómo no, el rey de las aplicaciones. Los ponentes se dejan los cuernos tratando de contagiar el entusiasmo y la fascinación por el mundo digital, explicando cómo hacer un uso creativo, crítico, constructivo de las mil y una herramientas a nuestra disposición, cómo se han multiplicado las formas y los canales a través de los que aprender, comunicarse… Y parece que algo de ese entusiasmo se pega. Y están todos muy contentos. Y parece que será una semilla que dará fruto! Pero el wiki que montaron para que “entre todos” elaborásemos los apuntes del curso pronto será como un pueblo abandonado del Oeste, de esos por cuyas calles sólo pasan balas de malas hierbas. Igual que muchos blogs de aula o de profesor, igual que muchos otros wikis, paridos por cesárea en cursos de formación.

Yo lo miro todo con cierto escepticismo. A una le ha tocado hacer un curso de creación de blogs para profesores y ha visto cómo los blogs que se crearon se quedaron flotando en la cibernada tras un par de post “obligados”. Y ha montado otro blog, y  un grupo de facebook, por eso de que si Mahoma no va a la montaña… pero no hay tu tía. Podría pensar que es que faltan medios, tiempo… Pero es que, sinceramente, creo que la enseñanza formal (y eso significa que haya programas, y control de asistencia (y control, a secas), y obligatoriedad, y  exámenes…) y el aprendizaje con el que yo sueño están condenados a no llevarse bien. Que llenar los centros de ordenadores y wifi (donde los haya!) no basta. Que a manejarse por la cara lúdica de internet aprendemos todos y solos, y no hacen falta cursillos (acaso nos han tenido que enseñar a usar facebook? o a plantar lechugas en la granja virtual? o a etiquetar fotos borrosas de los amigos con sus peores caretos? o a ver videos de youtube? o a bajarnos pelis del seriesyonkis?).  Y que a la otra cara, la revolucionaria,  esa que me parecía fascinante y que cambiaría el panorama de la educación, sólo llegarán algunos. Algunos: los mismos (pocos) profesores y estudiantes que ya son curiosos, que preguntan, que investigan, que son críticos y creativos analógicamente. Y esos sabrán sacarle juego y jugo a todo esto de la pedagogía 2.0, del conectivismo, de las inteligencias compartidas, de la comunicación y las relaciones horizontales… Y además su actividad se desarrollará en los márgenes (en la periferia del sistema), no contará para la nota final, no dará puntos (ni falta que hace!). Será por placer, o no será.

A pesar de mi desencanto, sigo dándole caña. Algo de ruido haremos.

10 pensamientos en “Desencanto 2.0

  1. El desencanto del título probablemente sea más profundo que la reflexión agridulce de “las TIC son revolucionarias/no lo son/ sólo lo son en el que ya es revolucionario”. Por un lado lo escribí con cierto síndrome fin de cuatrimestre, momento en el que me suelo deprimir un poco corrigiendo exámenes, y por otro supongo que es desencanto hacia el sistema educativo en general.
    Pero luego una lee cosas así: http://juanfratic.blogspot.com/2011/01/no-estas-solo-en-el-mundo-tu-mundo.html y, oye, es bonito.
    Saludos a Laura Acosta, Pocalise y Lluís Inclán, gracias por vuestros comentarios y bienvenidos a los Mundos Periféricos.
    Toni, como siempre, chapeau!
    Antoinette, hemos hablado tantas veces de estas cosas, verdad? Un beso.

  2. Hola Isa, no te desencantes y sigue haciendo estas cosas porque siempre habrá alguien, alumno o profesor que las aproveche.
    Antes de Navidad repartieron ordenadores a los alumnos de un curso de 1º de ESO al que le doy lengua. !Recursos TIC! Todos saben entrar en facebook, saben chatear, están encantados si les dejamos utilizar los portátiles para estos menesteres. Les pedí que escribieran el resumen de un libro que acaban de leer, sin utulizar el corrector, y que me lo enviaran como archivo adjunto a mi correo. Parecía que les estaba hablando en otro idioma, ni tenían idea de cómo hacerlo ni ganas porque esto significaba trabajar, con otra herramienta, pero trabajar al fin. Expliqué como hacerlo y aunque parecían animados, el entusiasmo por las nuevas tecnologías solo continuó en los mismos alumnos de siempre, los que curran, los que tienen interés por aprender, independientemente del medio que se utilice para ello.
    Isita esto de los centreos Tic sigue siendo una quimera.

  3. Hola!
    En clase, probé ya hace tiempo a abrir un blog exclusivamente para que mis alumnos colgaran ahí sus trabajos. El resultado fue excelente: elaboraron en un trimestre el triple de trabajos que antes habían hecho en papel. Además, adquirieron cierta destreza en poner enlaces, fotos, vídeos… ¡Y eso que habían hecho un crédito de informática..!
    Ánimo, que es cuestión de tiempo y de entusiasmo!

  4. ¿Y qué ocurre con el enfoque por tareas, por decir algo? ¿O la enseñanza comunicativa? Que se hagan cursos, seminarios, etc., no quiere decir que no haya gente que siga métodos tradicionales, por mucho que se apunten a cursos y declaren que enseñan de forma comunicativa…
    Yo creo que los cambios en profundidad son lentos. Quizás también tendremos que pasar este boom de “tengo que hacer cosas sobre y con las TICs porque es el futuro” para poder explotar realmente sus posibilidades en el aula. Por que seguir haciendo lo mismo, pero delante de un ordenador (que es como entienden algunos, mal, el uso de las TIC en el aula), no tiene mucho sentido tampoco.

  5. Por suerte o por desgracia, he sido ponente de varios cursos TIC y constato lo que dices: Una proporción mínima de los asistentes se ‘contagia’ de las metodologías 2.0; el resto, en el mejor de los casos, atiende por más curiosidad que con intención de ponerse a la faena. Al principio, yo mismo achacaba esta actitud a la falta de equipamientos en los centro, pero esa excusa generalmente esconde razones más prosaicas como “¿esto para qué?”, “total, los alumnos pasan de todo” o “me van a pagar lo mismo”.
    Ayer mismo escribía Manuel Area que el profesorado implicado en las redes sigue siendo muy minoritario; yo ya no aspiro a que dejen de mirarme como un friqui, pero me conformaría con que los docentes preguntasen alguna vez a sus alumnos si vale la pena todo esto que hacemos y les ofrecemos: Igual se llevan la sorpresa y descubren que sí que les interesa aprender.

  6. Hola Isa,

    creo que muchos profesores se sentirán identificados con lo que cuentas. Al menos, es mi caso.
    Me quedé pensando en una cosa. ¿Alguna vez has pedido a tus alumnos que escribieran un texto y te lo entregarán para una fecha concreta? ¿Nunca te paso que no todos lo hicieron e incluso que nadie lo hizo? ¿No te pasó que alguno de ellos lo entrego días más tarde o justo antes de la fecha del examen?
    Mi pregunta es ¿por qué cuando pasa que un alumno no entrega un texto no ponemos en duda las redacciones y cuando uno de ellos no hace un comentario en un post dudamos de los blogs? ¿Por qué nos afecta a los profesores mucho más cuando se trata de tecnología? ¿Y si la tecnología fuera meramente una cuestión accesoria en todo esto?

    Por otra parte totalmente de acuerdo contigo en lo que dices sobre los blogs con dos entradas post-curso. Alguna vez he pensado en lo ilustrativo que sería analizar las primeras entradas en blogs o primeros mensajes en redes llenas de buenas itenciones y de tópicos sobre las bondades de compartir.

    Un saludo.

    • Si me ha pasado lo que cuentas, Daniel, y entonces también pongo en duda la utilidad de las redacciones… En realidad lo que comento del mundo digital vale también para el “real”.
      No sé dónde leí el otro día que en lugar de animar a los recién llegados a abrirse sus propios blogs sería mejor animarles a participar en blogs (wikis, redes o lo que sea) que ya existen.

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