Baremos!

De entrada, me parece que cualquier tipo de selección basada en méritos “a bulto” es desacertada. Dicho esto, ahí va la historia:

Como todos los años (esto se está convirtiendo en un clásico de fin de curso), presenté mi solicitud para las plazas de profesores que el Instituto Cervantes convoca. Papeleos, complicaciones, toda mi familia en rueda localizando mi documentación dispersa, diplomas y otros papelotes, por culpa de mi desorden y de la distancia geográfica, pero al fin la solicitud se hizo efectiva.

El otro día salieron las listas de admitidos y excluídos en el proceso de selección, con su puntuación total. Mis puntos, muy similares a los del año pasado. Una amiga, que ya está “en la casa” me avisa: “Igual deberías reclamar, te han puesto muy pocos puntos”. No puede ser! digo yo, porque este año el master está terminado, tengo más horas de experiencia, más diplomas, más idiomas… Así que envío un mail pidiendo mi puntuación desglosada (como aconsejaban, por ejemplo, en CCOO) Y he aquí la respuesta:

Hemos procedido a la revisión de su solicitud para participar en la convocatoria de profesores para los centros del Instituto Cervantes. Su puntuación final queda como sigue: Bucarest: 15,52 y Sofía: 13,77.

Desglose de la puntuación:
1. Titulación académica: 2,50
2. Formación específica: 2,92
3. Experiencia docente: 3,35
4. Experiencia en organización o coordinación de actividades: 0,75
5. Experiencia en investigación sobre lenguas: 0,40
6. Experiencia en formación de profesores: 2,50
7. Publicaciones de materiales didácticos: 0,60
8. Idiomas: según destino (se le ha considerado conocimientos de rumano nivel superior y 4 años de residencia en Rumanía)
Atentamente, La Comisión de Valoración.

Adjuntan el baremo que utilizan, así que me lanzo a comprobar qué ha sido valorado y cómo:

1. Titulación académica: Primera sorpresa (porque en realidad que se considere la Filología Románica como “otras” (0’75 puntos) y valga menos que Hispánicas (1’50) no era sorpresa, aunque sí una vergüenza): la parte más objetiva: titulación+master+dea ni siquiera está bien. Mis cálculos: 0’75+2’50+1=4’25. El IC me da 2’50(?) Sólo por esto ya tendría que reclamar mis 1’75 puntos más (que a lo mejor ya me daban acceso a la prueba escrita).

2. Formación específica: 0’4 (10 créditos a 0’04 puntos el kilo, digo, la hora) + 0’20 del CAP + 0’22 (+ o -) por cursitos y seminarios diversos (dan entre 0’20 y 0’10 puntos cada 100 horas de formación en lengua, literatura… he hecho una media aproximada)… no sé, no me salen las cuentas… no entiendo… ellos me dan 2’92… (más que en titulación académica?)

3. Experiencia docente: a mí me salen unos 5 puntos (+ o -) contando tres (casi 4) años en una universidad extranjera, las horillas que tengo de colaboradora/arrendada en un IC, dos cursos en enseñanza secundaria (que valen menos que en la universidad) (ni siquiera cuento otras horas que tengo de profe de secundaria ne españa porque son míseras decimillas). ellos me dan 3’35.

4. Experiencia en organización o coordinación de actividades: dicen que 0,75 puntos, o sea, que sólo han tenido en cuenta tres semanas de cine que organizamos en un IC, pero nada de la labor de diseñar la programación de varias asignaturas en el departamento de la universidad, ni de la creación de programas de formación de profesores de lenguas española( a 0’15 por programa, oiga, que lo tengo fresquito y baratito!) que estuve haciendo hace unos años en una asociación en la que estuve un tiempo ni otras menudencias…
Por supuesto, las “tareas editoriales” digitales ni se contemplan.(por el reconocimiento oficial de las publicaciones en la red ya!).

Del punto 5 no me quejo: un proyecto= 0’40 puntos. (ole!)

6. La formación de profesores se valora de manera un tanto confusa: Un taller o seminario sobre ELE de más de 4 horas (en cualquier centro que no sea IC, que esos, cuentan más) vale 0,50 puntos y una ponencia, conferencia o taller también de ELE (entre 1 y 3 horas) vale 0,30. Digo yo, ¿no podrían poner lo que vale una hora de formación y ya luego hacer las cuentas?. El caso es que yo tengo un total de 107 horas (justificadas con papeles, porque en realidad tengo más…), no me apetece mucho liarme a calcularlo, (como decía Gorbachov en la hora chanante: “lo dices tú…? pues será verdad”).

7. Publicación de materiales didácticos: el IC dice que 0’60 puntos. A mí no me salen las cuentas: dice en baremo que cada artículo de estudio o reflexión sobre didáctica vale 0’40 y yo tengo 3 (será que como están en una revista digital valen menos?ah, no espera, hay letra pequeña: [1] La puntuación se otorgará en función de la extensión y coautoría de los materiales. En este último caso, se concederá la mitad de la puntuación) y que cada actividad didáctica publicada vale 0’15 y yo tengo, entre TODOELE y el banco de recursos de FORMESPA (esta, o esta, y hay más, y no cuento las que están aquí alojadas, ni otras cosas que tengo en la red) unas cuantas. No sé, será que son publicaciones digitales…

8. Idiomas. supongo que 1’50 por el rumano, pero ¿a eso se le suma el punto que me dan por la residencia de cuatro años en el país?  no está claro… También incluí un título de mi A1 de búlgaro y otras cosillas de francés… no sé si las habrán tenido en cuenta, igual no estaban traducidas… Lo entiendo entonces, por el búlgaro, que es una lengua rarita. Pero ¿por el francés? No nos exigen conocimientos de inglés y francés? ¿O sólo se los exigen a los profesores y no a la comisión valoradora?

En fin, siempre se me dieron mal las matemáticas y no voy a dar una puntuación exacta de lo que creo merecer, pero las cuentas no salen. Supongo que, en parte, debe ser culpa mía, porque no habré rellenado bien el formulario (para cuándo la posibilidad de la solicitud on-line!!???) y me faltarían papeles (mea culpa!), pero hay otras cosas que no cuadran y, por lo menos en la de la titulación académica no hay subjetividad ni interpretaciones equívocas posibles…

Sólo tengo preguntas: El primer filtro es el de los requisitos mínimos y los “méritos” ¿Son méritos los diplomas de cursos al peso y no lo son experiencias de aula (por qué no un blog o una revista escolar, o una presentación powerpoint, o un cortometraje…) o pertenecer y participar en una red social de profesores de ELE?  ¿Dónde pongo otras cosas que podrían ser consideradas como méritos, si no hay hueco para nada más? ¿Dónde cabe el autoaprendizaje y la autoformación? Sinceramente, creo que este tipo de baremos sólo premian la titulitis (y si los títulos son de la casa, mejor) y yo me estoy empezando a cansar. No quiero participar en esta carrera “engorda-curriculum”. Yo lo que quiero es dar clases (en condiciones laborales decentes, si es posible), mejorar mi labor como profesora, quiero hacer cosas con mis alumnos, quiero seguir reflexionando y aprendiendo (on/off-line) sin que por ello tengan que darme a cambio un trozo de cartulina con un sello. Y encima me meto con la sacrosanta y todopoderosa mano que algún día(?) me dará de comer. Si es que soy una ilusa…

___________________________

Son las 18:51. En poco más de dos horas este artículo ha tenido unas 80 visitas… pero ningún comentario. No quiero ánimos ni disculpas, pero sí reacciones. Tengo la sensación de que cuando se habla del IC, de cómo funciona, de casos concretos de injusticias que todos en el “mundillo ELE” conocemos nadie abre la boca, a ver si luego…

———————-

(30 de jnio) Hoy acababa el plazo para las enmiendas en el proceso de selección. No he recibido contestación del IC…

Dejo aquí un par de páginas (bastante inactivas): http://eltrasterodelcervantes.blogspot.com/ y http://forocervantesccoo.blogspot.com/

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12 pensamientos en “Baremos!

  1. Y sin embargo, Malasombra, y sin embargo… el I. C sigue siendo uno de los mejores sitios para trabajar si te quieres dedicar a la enseñanza de ELE. Por las condiciones laborales (comparado con como está el patio en el mundo de las academias privadas, por ejemplo, cuando tienes plaza; la situación de los colaboradores ya la conocemos!). Por la calidad de gran parte de su profesorado (muchos colegas y conocidos desarrollan estupendamente su labor en centros del IC por el mundo y eso es un lujazo). Porque tienes a tu disposición todos los recursos y medios (y eso para profesores que han trabajado en países con escasez de materiales y donde a veces no hay ni electricidad en el aula es muy importante!). Por eso y por muchas otras pequeñas cosas seguiremos intentándolo. Pero sin dejar de ser críticos con lo que hay, con las irregularidades, los claroscuros… Un saludo.

  2. Soy una de las personas que pusimos en marcha el blog “El Trastero del Cervantes” hace ya unos cuantos años. Nos hemos tirado más de 8 años denunciando las irregularidades y el vergonzoso enchufismo político que hay en el IC. Ha sido así prácticamente desde sus orígenes, tanto con los gobiernos del PSOE como con el del PP: un cortijo de amigos, el lugar ideal para devolver favores políticos a poetas e intelectuales de medio pelo y a los hijos de los miembros y amigos del partido de turno.

    El proceso de selección es sencillamente un timo. El baremo es absurdo, lo mires por donde lo mires. ¿Por qué es la primera criba? ¿Por qué no hay una prueba escrita para todos, como en el resto de procesos de selección, donde lo único que se pide para poder concursar son una serie de requisitos? El IC no. Ellos ponen unos requisitos y además un concurso de méritos determinante. Muy fácil: lo hacen para trabajar menos, porque de lo contrario tendrían que examinar a 400 personas. Y ellos no pueden trabajar tanto. Pasa lo mismo con el DELE. Mucho enfoque por tareas, todo el curso machacando a los alumnos con actividades comunicativas y de producción, y al final llegan al DELE y se encuentran un test de respuesta múltiple (algunas opciones además con ambigüedad y trampa, como en el curte-examen del carnet de conducir). En cierto seminario se lo planteé a un responsable del IC para el DELE. Me vino a decir que otro tipo de exámenes abiertos y de producción les llevaría mucho tiempo corregirlos y que el test lo corrige automáticamente la plantilla del ordenador. Y se quedó más a gusto que un arbusto.

    Pero, lo mejor siempre está por llegar: la bofetada gorda te la llevas en la entrevista personal. Ahí eres como una perdiz en una cacería. Como vayan a por ti, no pasas la entrevista ni teniendo la puntuación más alta en el baremo y la mejor nota en la prueba escrita. Conozco casos, donde por meros motivos personales, han puteado a gente que llegaba entre los 5 primeros en baremo y con un 8’5 de nota media en la prueba escrita, y en la entrevista se lo cargaron sin dar mayor explicación.

    Esto es para entrar, pero luego, una vez dentro, las cosas no mejoran: directores inútiles, rozando el analfabetismo, con faltas de ortografía y sin haber terminado el bachillerato, cobrando más de 5000€ al mes y con total impunidad para insultar, amenazar y despedir a quien les dé la gana.

    Y los sindicatos… ¡Joder, con los sindicatos! ¡Cómo se pasean algunos por la sede y el compadreo que se gastan! En más de 20 años de IC no han presentado ni organizado ni una sola protesta para denunciar la explotación y el trabajo en negro de más del 70% de los profesores de los Institutos Cervantes, que curran sin contrato, cobrando en negro, sin seguridad social, sin derecho a paro, sin cotizar un euro, sin cobertura ni para las profesoras embarazadas. Ni eso han sido capaces de denunciar públicamente. Yo desde luego no espero nada de ellos, al fin y al cabo, ellos también viven del dinero que les da ese mismo estado.

    En fin, esta es la gran vergüenza del IC, la mayor farsa cultural que se haya organizado en este país. Una mentira muy bien orquestada y con una poderosísima maquinaria de imagen. Desde el blog en su día llegamos a mandar cartas y emails a todos los medios nacionales: Ser, El País, El Mundo, El ABC, Onda Cero, La Sexta, Público, etc.
    Nada de nada. Nadie se mete con el IC.

    Bueno, en honor a la verdad, hubo un par de medios que lo denunciaron: Diagonal (http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7167) y Xornal de Galicia (http://www.xornalgalicia.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=60270)

    Ahora hay cambio de gobierno y volverá a pasar lo que ha pasado otras veces:

    http://eltrasterodelcervantes.blogspot.com/2008_02_01_archive.html

    Por cierto, el blog no está cerrado, está inactivo. Y pasó a la inactividad, entre otras razones, por la falta de respuesta que había entre compañeros, por agotamiento y porque creímos que ya habíamos dicho todo lo que teníamos que decir, y que era momento de pasar a acciones concretas. Algo que cayó en saco roto. Empezábamos a tener la sensación de que el blog se había convertido en un consultorio o buzón de lamentos, y teníamos claro que ese espacio no se había creado ni para la catarsis personal ni para el cotilleo, sino para denunciar las irregularidades y organizarnos como colectivo.

    Un saludo y ánimo.

  3. La sombra de la duda planea en el proceso, al margen de la subjetividad de las preguntas, tanto las escritas como las de la entrevista. En mi caso viví lo que podría considerarse un empeoramiento profesional y personal, porque de una convocatoria para la otra, y a pesar de dedicarme a muerte a subsanar lo que ellos consideraban deficiente en mi capacitación, en lugar de mejorar la nota la empeoré. Y no fue cuestión de décimas, fue cuestión de puntos. No fui yo quien empeoró ni los candidatos presentdos los que mejoraron con respecto a mí. Para mí es una cuestión de ética y transparencia inexistente.

  4. Pingback: Castillos en el aire | Mundos Perifericos

  5. Ciertamente es un proceso carente de transparencia en cada tramo se mire por donde se mire. Soy una damnificada directa.
    Como docente debo ser transparente en los criterios de evaluación; mi centro, mi departamento y mis alumnos me lo exigen. ¿No debería ser así para el IC?

  6. Hay cosas peores, queridos amigos. El año pasado fui uno de los diez que tuvieron la increíble suerte de suspender la entrevista (por supuesto no sabes nunca por qué). Esta vez para rematarlo, me han suspendido en la parte teórica del examen escrito con una nota ridículamente baja que no he sacado en mi vida. Otra vez fui uno de los diez que tuvieron esa gran suerte de suspender. Se han negado a revisar mi prueba escrita amparándose en que en las bases no está prevista la subsanación de esta prueba.También pedí subsanación tras el concurso de méritos y nadie me contestó, por cierto. Ante mi insistencia y fe en que el error humano existe, ya que soy profesora y testigo de las evidencias de que los errores existen, me dijeron que si se han equivocado ¡mala suerte! que espere un año y pruebe suerte otra vez. La verdad, les faltó decirme que probara en el casino..

  7. Por lo menos a ti te respondieron con los detalles de la baremación. A mí ni eso, y he encontrado la tabla por casualidad. Yo me quedé a menos de 3 décimas para hacer el examen, así que me imagino que no querrían meterse en tinglados y optaron por el silencio. Lo que veo es que si no cumplen unas normas básicas de educación (una respuesta, aunque sea negativa) vamos apañados.

  8. Ya, pero si las barmaciones están mal calculadas, empezamos bien, no te parece?
    Pues mira,se me ocurre que, por ejemplo, los méritos se podrían tener en cuenta, pero no antes de hacer una prueba escrita, como sucede en la mayoría de oposiciones que conozco. Eso daría una oportunidad a los que no tienen mil horas de cursos y títulos (o sea, dinero para pagárselos) o de experiencia.

  9. ¿Se te ocurre alguna fórmula mejor? El problema está en las masas de gente que se presenta a las convocatorias y que parece como si ésta fuera la única alternativa decente para los que nos dedicamos a esto.

    El que se haga una baremación de méritos para hacer una primera selección no me parece mal y es algo muy común en muchos procesos de selección ‘masivos’. Lo de hacer entrevistas a cientos de personas parece un poco ilógico.

    Otro tema bien diferente es quien consigue las plazas al final y qué tanto por ciento se quedan amiguetes, enchufados, interesados y mediocres con contactos.

    Por tanto, en apariencia, el proceso de selección es justo. Lo que se hace después, viene ya de lejos, ésta ha sido siempre una institución de prácticas poco transperentes y grandes amiguismos.

  10. La verdad que lo cuentas le ha pasado a varias personas y a mí se me quitan las ganas de presentarme.
    Llevo 14 años trabajando a jornada completa en una universidad británica dando y coordinando clases de español y el año pasado cuando contacté con el IC para proponer unos talleres didácticos me dijeron que como no tenía ningún curso específico del IC que no me estaban interesados (más o menos) pero que por qué no me apuntaba a uno de sus cursos por sólo 250 libras (unos 400 euros). Como tú dices, el IC sufre de una fiebre de titulitis aguda que pienso que es crónica. Una pena.

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